....Historias de burkas y abayas, de inmigrantes e itinerantes.....

Un recorrido por los países árabes donde la vida me puso por causalidad.... Bienvenidos a mi oasis literario....

martes, 25 de octubre de 2011

Hombres, esas bellas bestias

Merodea en mi mente -tal vez desde que tengo uso de razón- esta idea de que el hombre, el macho, el varón es tan bello, pero tan tiernamente soez. Ellos son de Marte, y nosotras de Venus. Aunque ésto no es así en todos los rincones del mundo por igual. O, al menos, no parece.

La liberación femenina que se pregona en el mundo entero llegó a Arabia Saudita, donde el Rey otorgó el derecho de voto a las mujeres, quienes podrán sufragar a partir del año 2015, y podrán también formar parte del Consejo Consultivo (Shura). Sin embargo -y paradójicamente- una mujer fue condenada a recibir azotes por conducir un automóvil.  Feministas y activistas de derechos humanos musulmanes llevan décadas pidiendo mayores derechos para las fémines, pero... del dicho al hecho hay un largo trecho.

Me tocó de cerca ver una cultura en la que la mujer-objeto vive para los deseos del hombre. En Dubai, ellas -las más agraciadas- manejan, salen solas con sus madres,primas,hermanas, y sonríen mostrandole al mundo que con su cartera Chanel y sus celulares Vertu también son tan felices -o más- que cualquier chiruza occidental que anda mostrando los tobillos descaradamente. Yo las veía en pleno ataque de compras, ahogando todas sus penas y llenando todos esos espacios vacíos del alma. Yo las ví varias veces maltratando a sus empleadas africanas, que acarreaban sus hijos y sus bolsas llenas de cosas innecesarias, mientras ellas paseaban orondas como si la vida fuera sólo ese instante mágico.

Pero también nos veo a nosotras, las occidentales, que peleamos tantos años por nuestros derechos femeninos y que pensamos que esas mujeres son tan diferentes a nosotras. Habrá diferencias en cuanto a derechos democráticos, y habremos ganado lugar en miles de espacios; pero los hombres, -en la mayoría de los casos- siguen teniendo el poder, de acá a la China. Y -en general- ese resentimiento que vi en algunas mujeres árabes tiene que ver con ese prístino poder que a simple vista parece tan sólido, pero que tras minuciosa indagación siempre hay un matriarcado dispuesto a llevar las riendas del caso. Detrás de un gran hombre hay siempre una gran mujer.

Hombres, esas bellas bestias que tienen el manejo de tantas cosas en el mundo, pero que no pueden realizar acción alguna sin la mano suave de una mujer, sin el apoyo incondicional de una madre, sin la sonrisa de una hija.

Algunos son bellos, otros son tristes bestias. Todos, son "bellas bestias" que complementan el convulsionado mundo femenino, mentor de las ideas del mundo. 
  




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